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Cuentos y poemas de alumnos del Instituto de Enseñanza Superior en Lenguas Vivas "Juan Ramón Fernández"
 

Varios alumnos del Instituto de Enseñanza Superior en Lenguas Vivas "Juan Ramón Fernández" nos enviaron más cuentos y poemas ¡Gracias!
Cuentos El enano mágico RODRIGO CANTISANO 12 AÑOS Había una vez en un pueblo muy pequeño un enano gruñón que además era un hechicero. Un día mientras el enano dormía, un ruido como el de una explosión se oyó en su hogar; lo despertó e hizo que fuera a ver qué pasaba. El ruido venía de una cavadora que trataba de arreglar la vereda. Él pidió que lo dejaran dormir en paz, pero los trabajadores se rieron de su tamaño y no lo obedecieron. Al ver su soberbia, el pequeño hombre lanzó un hechizo que convirtió todo el suelo en metal y eso hizo que no pudieran excavar más. Un rato después otro ruido oyó, pero esta vez resultó ser de un camión de basura. El hombrecito volvió a decir que lo dejaran dormir en paz. Los basureros también se rieron de él, pero el gnomo hizo que más adelante el camión se quedara entre dos montañas y así el pequeño se fue a dormir. Unas horas después se escuchó un ruido aún más fuerte que los demás... era un niño jugando con cohetes. El enano fue a pedir silencio, pero esta vez le hicieron caso y el gnomo lo premió por su obediencia con mucha plata. Y de ahí en más la gente hacía ruido y le obedecía al gnomo para ser premiados por su obediencia. EN BUSCA DE LA PIEDRA MARAVILLOSA Augusto Latzke Blake (12 años) En una aldea nació un bebé, que más tarde sería un espadachín: Daniel de las Rosas, un joven de cabello largo y bastante alto. Veinte años después, Daniel iba caminando por el bosque y escuchó a dos espadachines decir que en Inglaterra había una piedra que si la tocabas eras el mejor del mundo. El joven al escuchar eso fue a su casa, agarró la cantimplora, su traje y por supuesto su antigua espada. Después saludó a su mamá y partió en su larga caminata desde Irlanda hasta Inglaterra. A los cuatro días de haber partido se encontró con un señor misterioso que le pidió un pedazo de pan; entonces Daniel sacó de su bolso un pedazo de pan y se lo dio. Después de haberse terminado el pan, este hombre le dijo: -Pídeme un deseo, que yo te lo cumpliré– Daniel le pidió la piedra y el señor misterioso le respondió: -Yo no te puedo dar la piedra, pero si te puedo llevar donde está; por cierto ¿dónde está la piedra? -En Inglaterra- dijo Daniel. -Cierra los ojos y cuenta hasta tres. Daniel cerró los ojos y contó hasta tres y cuando los abrió estaba en Inglaterra a quince días de caminata del lugar donde está la piedra. Lo que Daniel no sabía era que también un mago poderoso estaba en busca de la piedra. Daniel en el camino paró en una aldea donde vivía una hermosa dama llamada María Schóiveir. Ellos se enamoraron perdidamente y él le prometió que cuando volviera con la piedra se casarían y tendrían muchos hijos. Tres días después, Daniel encontró una casa. Entró y con asombro vio al mago que tiró un rayo poderoso, pero por suerte lo esquivó hábilmente. El mago saltó sobre el joven espadachín pero Daniel le clavó la espada en el corazón, justo cuando el mago lanzaba otro rayo que le rozó la cara. Daniel pudo vencer a su adversario y dejó el cuerpo del mago muerto. Más tarde partió en busca de la piedra. Dos semanas después Daniel volvió con la piedra. Él llegó a la aldea, se casó con María , tuvo muchos hijos y fue feliz para siempre. Augusto Latzke Blake 12 años Máximo el guerrero Gastón Jeandet (12 años) Había una vez un guerrero llamado Máximo que luchaba a favor de Inglaterra. Él era el mejor guerrero. Un día tuvo que combatir contra Francia. Su misión era infiltrarse en el ejército de ese país, para saber las tácticas que los franceses tenían. Él ya estaba en Francia cuando se entero de su misión. Ese día había una fiesta para despedir a los soldados que iban a la guerra, la reina Juana III y su hija la princesa estarían allí. Máximo tenía pensado hablar con la reina pero en reemplazo de la reina, apareció la princesa y le dijo: _ ¿Eres nuevo? _ dijo Natalia _ si ¿por qué?_ respondió Máximo_ no, porque yo conozco a todos y a vos no _ le dijo Natalia. _ Mi nombre es Máximo _ dijo él _ es un honor conocerte _ le dijo la princesa. Así fue como Máximo conoció la princesa de Francia. Un mes después, ya Máximo se habia enamorado de la princesa y ella de él. Máximo le contó que él luchaba a favor de Inglaterra y que tenéa que saber las tácticas de Francia para poder ganar la guerra. Natalia le dijo que ella no soportaba estar en Francia y que se quería fugar esa noche y quería darse por muerta. Máximo la ayudó a escapar. Natalia y él se habían fugado de Francia y estaban en España. Allí se casaron y unos meses más tarde, Máximo tuvo que ir a la guerra para luchar a favor de Inglaterra. Ya han pasado dos años y Máximo no regresó de la guerra, había rumores de que estaba muerto, pero Natalia pensaba otra cosa, ella no se daba pór vencida. Pero en ese mismo momento alguien venía a lo lejos; ella fue corriendo. Era él, Máximo había vuelto. Natalia lo abrazo tan fuerte que le sonaron los huesos y él le dijo: _ya volví, no te preocupes_. Y vivieron felices por siempre. ------------------------------------------------------------------------------------------------- Poemas Niño solo María Agustina Rozencwaig (11 años) Hay un niño solo y perdido atrapado en el olvido. Su rostro con solo mirar se nota qué triste está. Será por su estado de vida que mantiene cada día. Me entristece verlo llorar... es por su soledad. Me alegra verlo sonreír cuando el sol lo ilumina, me da mucha alegría. OJOS Micaela Ganly. (12 años) Sus ojos...faroles...dos lunas. Sus ojos, como dos luces encandilantes para enamorar mi alma... Sus ojos...dos pedazos de cielo. Mi amor, un cariño con forma de fuego que crece dentro mío... Su mirada...tímida y seca frente a mí. Su voz, aguda y caprichosa recorre mis oídos... Es un vientito suave y envolvente. Su pelo...radiante como el sol... libre como el viento... Su sonrisa, como un alivio en un mal día. Sus abrazos...como una enorme frazada cuando hace frío... Su presencia, da ganas de vivir, ánimo para volar... Su ausencia...simplemente ganas de llorar. Su aroma...tierno y familiar... Ramiro, en mi alma un suspiro. Micaela Ganly. 12 años. Amor difícil Lucía Halpern (11 años) Te veo pasar y me estremezco sé que allí va mi amor secreto. Soy tímida, callada, no sé expresar mi sentimiento. Eres amable conmigo, no sé como debo actuar, trato de expresar ternura pero no lo puedo lograr. Eres mi amor difícil, de esos que no llega nunca. Feliz soy cuando te acercas, y todo mi cuerpo tiembla. Soy tuya en alma y cuerpo, sé que no te interesa, ya que tienes otro amor sé que esa no soy yo. Tu risa resuena como el canto de un ave. Te admiro más que a nadie, pero tú no lo sabes. Amor Prohibido Lucía Bellora (12 años) Tu mirada estaba perdida tus manos se alejaban de las mías y yo lejos de tu vida, lloraba sin darme por vencida. Tus palabras me daban alegría ojalá te escuchara todos los días, como cuando al oído me decías que me amarías toda la vida. Años atrás realmente me querías lo siento en cada lágrima mía. Años atrás tus caricias me derretían y tú me amabas cada día... Dime hoy sin ironías, dónde has llevado tu sonrisa y dime también si me amarías y si dejarías por mí tu vida. Sin ti yo siento que estoy perdida es difícil esta pena mía y si te alejas de mi vida yo no tendré más alegría. El amor Gastón Jeandet (12 años) El amor es eso mágico que llega de repente cuando uno menos se lo espera como una mariposa en primavera. Amarse uno a otro es lo más importante en la vida es el fuego que ilumina el corazón de los enamorados, encendido de por vida. Amar es un sentimiento especial es lo mejor que a uno le puede pasar, es como dialogar con la luna o hablar con el mar... El mar y la gente Agustina D. Almeida 11 años Cuando el sol está alto todos van al mar, todos contentos como un delfín al nadar. Todo está calmo, todo está en silencio... sólo el ruido de los chicos al jugar. Llega la noche, todos se fueron a sus casitas muy contentos. La noche es oscura, las estrellas han de alumbrar a la playa oscura y a los peces en el mar. La noche ya se va y viene de nuevo el día... como una ráfaga de viento, con olor a poesía... El viento Martín Millonschik (11 años) Con cada oleada del viento cosas distintas yo siento el silbido sobre mi oreja, la brisa helada sobre mi cara... el olor de las flores que lleva con él. Como un suave soplido sobre mi oído como el canto del pájaro, tan olvidado y solitario tan terso y agrio... Mi Pedrera Eugenia Sasso. 11 años En verano mi vida cambia, cambia con tu compañía, cambia y me das alegrías. De un pueblo lejano hablo, de un lugar, una pasión, un sentimiento que huele a recuerdos, al que quiero con el corazón. La Pedrera, calles simples, mar abierto, callejón. Recuerdo mis despertares, perdidos sino por tu música, tus melodías mojadas a causa de las olas. Mi Pedrera, no pienses que me olvido, de tu viento, de tu arena, que de sólo extrañarlos siento en mi alma grandes penas. Te querré, por siempre te querré, repito mil veces tu nombre, te escucho, te recuerdo, y sé que siempre quedará algo más por descubrir... Te necesito Sebastián Barrena 6 “A” (11 años) El amor que siento por vos es insuperable, al mirarte a los ojos veo reflejada la luz de mi esperanza. Sin vos, no vivo, sin vos, no respiro, y sin vos, me apresa la soledad y me amarra con sus lazos amargos y oscuros... Como un mudo el poder hablar, como un preso, libertad te necesito... Como un mendigo, un poco de pan, como un ciego imaginar, te necesito... Quererte como nunca te han querido. morir y seguir queriéndote, más y más... Sebastián Barrena 6 “A” 11 años
 
 
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