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Estás aquí:  Inicio >>  Especial Navidad >>  Los reyes magos siguen a la estrella
 
Los reyes magos siguen a la estrella
 

Cuento ganador del concurso de cuentos de Navidad organizado por la revista Barco de Papel. Autora: Patricia Gómez Díaz

Cuento escrito por Patricia Gómez Díaz

Ya es hora de comenzar a relatar una historia que ocurrió en Navidad.
Sucedió en mi ciudad y no se si en alguna más, lo que si es seguro es que nadie la olvidará jamás.
_ ¿Que qué pasó? Os lo cuento en un momento, con los Reyes Magos empiezo este cuento.
Estaban Baltasar, Gaspar y Melchor, los reyes magos de Oriente preparando su largísimo viaje, todo ajetreados, de aquí para allá, colocando cada cosa en su lugar (la ropa para el viaje la de la cabalgata, los aperos de los camellos, los camellos, los caramelos, y mil cosas más, sin olvidar claro está, los esperadísimos regalos que los niños tendrían al despertar).
Gaspar andaba algo inquieto pues no encontraba su capa nueva, de color verde esmeralda con una bonita banda bordada en hilo fino de plata. Seguro que la dejó olvidada un día que paseaba por los fabulosos jardines colgantes y se la quitó porque hacia un calor sofocante.
Baltasar estaba muy animado y se dispuso a consolar a su amigo:
_ No pasa nada Gaspar, si a los niños les da igual, no es tu capa lo que esperan encontrar.
_ Pues es verdad son los regalos lo que piden sin parar.
_Pero… llevo meses pensando que nos estamos equivocando, pues desde la primera vez que visitamos el portal hasta la pasada navidad, las cosas han cambiado una barbaridad- Explico Baltasar-
- ¡Lo peor de todo no es que hayan cambiado los regalos ¡ (antes con tres, estaba muy bien)- prosiguió Baltasar- Sino que ahora viajamos en barco para ir más rápido, con este recorrido nos saltamos el que nos indica nuestra buena amiga la estrella, la que nos llevó la primera vez al portal de Belén, con lo que todos los niños de esos lugares se quedan sin sus regalos.
_ ¡Tienes toda la razón, negrito de mi corazón! como hemos sido tan comodones, llamemos a Melchor que es más mayor y quizás tenga una solución.
Después de pensar y dialogar largo rato, llegaron a una solución; ese año no podrían ir en barco, su viaje sería como antaño, en camello hacia el desierto tan veloces como el viento.
Y salieron rápidamente, no podían entretenerse, los niños y niñas olvidados necesitaban sus regalos, pero ¡oh, oh ¡ con las prisas algo se habían dejado ¿Dónde estaban los regalos?
Los reyes Magos seguían la ruta que la estrella les indicaba, iban muy ilusionados, pues, ¡se parecía tanto al primer año!
Melchor al mirar la estrella tuvo una extraña sensación:
-¡Ehy! chicos la estrella parpadea.
_
Ah, pues es verdad_ Dijo el bueno de Gaspar-
_ Pues eso por algo será_ Sentencio por ultimo el rey Baltasar.
En ese momento se escucho:
- chis-chis -Era la estrella que les llamaba-
Cuando los Reyes miraron, la estrella les habló con su magnifica voz.
- Muy alegre me siento hoy - dijo la estrella- de poder volver a guiaros. Mucho he querido comunicarles su error pues todos los niños necesitan amor.
- ¡Uhy! es verdad buena estrella - dijo apenado Baltasar-nosotros nos queremos disculpar y montones de regalos vamos a dar.
-Ejem, ejem-era el camello de Melchor - pues discúlpenme pero he de decirles que muchos, muchos regalos no van a tener pues aquí sólo veo tres.
-
¡Dime que no es verdad, ¡ ay qué hemos hecho ,se acabó la navidad!¡esto no puede pasar!- Lloraba Gaspar-
_ ¡Hala!, por esto nos deberían jubilar -Refunfuñaba Baltasar-
_ Haya paz, haya paz­-Melchor intentaba tranquilizar- La estrella alguna solución nos dará.
Y la estrella se pronunció:
_ Es verdad que nunca ha pasado nada igual, pero puede que no este mal ¡Ya es hora de cambiar! Por un momento, nuestra estrella parecía una fugaz de aquí para allá, y vuelta a empezar. Estaba tan contenta que las demás estrellas le acompañaron en su baile, un vals de estrella para una noche inolvidable, tintín-tintín –tintín.
_ Pero mi estrella, ¿No estás enfadada?-pregunto venturoso Gaspar.
_ No, por una sola razón, que todos los niños hoy recibirán muchos regalos y eso me causa emoción.
_ ¡Ahh! que no te has enterado estrellita mía ¡que los regalos hemos olvidado! _Dijo un poco dislocado Baltasar.
- Ah, ¿Y cuál es el problema, no sois los tres magos?_ apunto el sabio camello, que había adquirido gran sabiduría en la biblioteca de Alejandría.
En ese preciso momento se originó un gran debate para buscar la mejor solución, todos decían cosas importantes y con un poco de aquí, otro de allí y mucha paciencia se encontró la magnifica respuesta.
Es hora de retomar el camino. Buena suerte amigos- Y la estrella se colocó más y más alto hasta llegar a su lugar y comenzó a brillar con su luz celestial-
Entonces, ¡no os vais a creer lo que pasó! venga decid ¿Qué decisión habían tomado los reyes magos? ¿A que solución habían llegado?
En un momento lo revelo y así seguimos con el cuento.
Los tres sacaron de un saco rojo aterciopelado y tan suave como la seda, tres cofrecitos de madera.
Cada uno contenía cosas diferentes, oro, incienso y mirra como todos suponían.
Estaban como el primer día, cuándo lo llevaron a Belén lo que ocurrió es que José pensó que con un poco era suficiente y el resto se lo darían a la gente.
Los Reyes Magos con tanto viaje y con esto de ser novatos lo metieron en los cofres y allí se quedaron todos estos miles de millones de años.
Ya llegó la hora de utilizarlos, los tres regalos mezclarían y unas palabras mágicas recitarían:

REGALOS

GARELOS

LOSREGA

GIMACOS

COSMAGI

MAGICOS

Los magos de Oriente unieron el contenido de los cofres y dijeron muy alto las palabras mágicas, un gran viento soplo y ni una mosca se oyó. A continuación una gran luz apareció.
Ya estaba todo preparado sólo quedaba dar a cada cuál su regalo.
Los reyes dejaron un cofrecito igual a cada niño.
G
aspar andaba algo preocupado: ¿Les gustara nuestro regalo?
_ Pues claro que les gustara, ¿a quien no le gusta la felicidad? si no el año que viene carbón para todos habrá_ Amenazó Baltasar, que muchas ganas tenia de dar a cada cual lo que merecía.
Y lo mejor, lo mejor... Viene ahora, ¿Estáis preparados? Escuchad bien atentos que esto es lo mejor del cuento.
Llegó la esperada mañana, los niños y niñas se despertaron, algunos a toda prisa fueron a buscar sus regalos, otros como nada esperaban, se quedaron un ratito más en la cama.
Los que ya estaban acostumbrados a recibir cada año su regalo cuando vieron detenidamente lo que los Reyes habían dejado, un poco más ¡y se quedan pasmados!- ¿Cómo?, ¿una caja de madera?-
Por el contrario los otros niños y niñas que tanto tiempo habían estado olvidados se quedaron boquiabiertos ¿Qué era todo esto?
-Uauauaua_ se escuchaba a Manolito llorar_ Yo no quiero una caja de madera sino un bólido de carreras.
_Mama, ¿Y esto para que es? ¿Para esto tanto esperar? _ Pregunto Pilar.
- ¡Qué bien una caja de madera ¡ ¡ cuantas cosas podré hacer con ella!_ Gritaba mientras corría junto a otros niños y niñas de su aldea.
Y así poco a poco cada uno iba abriendo su regalo con mayor o menor agrado.
Al abrir el cofre no ocurrió nada, pero al rato…
El cielo brillo más azul, los pájaros cantaron más fuerte, las flores crecieron, otras florecieron y… un montón de cosas bonitas más.
L
o mejor no era solo eso sino que de cada mala acción o pensamiento salía un juguete al momento.
_ Cuando un ladrón robo un bolso a una señora mayor de su oreja salieron cuatro bicicletas y una casita de muñecas.
_ Cuando en una ciudad apareció un gran tanque dispuesto a disparar, al hacer ¡PAM, PAM! ¡Un millón de juguetes más!
Y así las ciudades se llenaron de regalos, ¡juguetes por todos lados ¡
l
a gente que se portaba mal al ver el resultado decidió parar y ese día hubo paz y alegría.
Ahora viene lo malo... y es que hubo niños que no quedaron contentos con su regalo y se pusieron sin remedio de color gris, como el cemento.Con el tiempo el color de fuera se les quito pero por dentro no, seguían grises, por eso aún hoy, hay personas que no saben ser felices.
Y ya esta, creo que he terminado y nada me he dejado, solo sé que a los Reyes magos les gustaría repetir el experimento, a ver si me entero y luego os lo cuento.

FELIZ NAVIDAD PARA TODOS LOS LUGARES QUE UNA ESTRELLA VEAN BRILLAR.


 
 
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