Internet: audiencia y aprendizaje.


Fco. Javier Valera Bernal

 

CORREO ELECTRÓNICO:   fvab0001@encina.pntic.mec.es

INSTITUCIÓN EDUCATIVA:   Profesor de Geografía e Historia. Especialista Universitario en Comunicación y Educación (España)

RESUMEN:

El campo educativo, por su conformación en cuanto a joven audiencia, se ha convertido en uno de los terrenos potencialmente activos en la relación que establecen los alumnos con las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación. En este ensayo, su autor, aborda los vínculos entre audiencia y aprendizaje desde el aula, teniendo como herramienta a Internet.

 

El campo educativo, por su conformación en cuanto a joven audiencia, se ha convertido en uno de los terrenos potencialmente activos en la relación que establecen los alumnos con las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación.

            El actual sistema educativo ha abierto nuevas perspectivas en el uso de los medios y de las nuevas tecnologías en el aula y ha hecho posible que éstas, poco a poco, y con las aportaciones del profesor, su interés por aplicarlas y sus intentos por "formar de otra manera", se vayan insertando en un proceso activo de enseñanza-aprendizaje, abierto también al estudio de esos medios.

            No cabe duda de que el anterior sistema educativo, de base conductista, si bien no cerraba la puerta a metodologías en el uso de los medios, no ofrecía un marco estructural tan concreto. No obstante, debo precisar que tanto en un sistema como en otro, es el profesor el que va a hacer posible que los medios y las nuevas tecnologías se usen con criterios que constituyan verdaderos "actos pedagógicos". ¿Estamos ahora, con una base constructivista y un aprendizaje significativo en una posición más eficaz cuando nos enfrentamos a las nuevas tecnologías? Según Isabel Borrás[1], "cuando se enfoca internet desde el punto de vista de su instrumentalidad para el aprendizaje, los principios de tres teorías, constructivismo, teoría de la conversación, y teoría del conocimiento situado, parecen particularmente idóneos para fundamentar tal instrumentalidad e internet presenta rasgos de un entorno de aprendizaje constructivo. Es un sistema abierto guiado por el interés, iniciado por el aprendiz e intelectual y conceptualmente provocador. La interacción será atractiva en la medida en que el diseño del entorno es percibido como soportador del interés". Y en este ámbito sigue siendo el profesor el que debe conocer su uso, la aplicación de las metodologías más adecuadas y el que transmite de otra manera un discurso ante los alumnos, mucho más democrático.

            Debemos fijarnos en la interrelación entre audiencia en el aula y actitudes con respecto a la información que llega a los alumnos desde la red. En el currículo de Secundaria se plantea la importancia del fomento de las actitudes y, por ende, de unos valores. ¿No sería conveniente actuar con las nuevas tecnologías en el aula, intentando ese fomento que nos demanda un nuevo espacio, un nuevo entorno como internet? Este nuevo entorno va a necesitar nuevos enfoques de aprendizaje en su uso y nuevos requerimientos cognitivos. Por ello se debe realizar una aproximación a esos nuevos medios y específicamente a internet, a través de una enseñanza básica de informática, pero dirigida fundamentalmente a conseguir un objetivo que considero clave: la educación global del alumno para enfrentarse a los nuevos entornos multimedia. Esa educación debe pasar también por un acercamiento a la red desde unos compromisos éticos personales, proyectando actitudes cívicas, las mismas que adoptamos en nuestro entorno más cercano, pero tratando de concienciar al alumno en la defensa de sus propios valores frente a aquellos otros que pretenden integrar a este potencial consumidor de futuro en un mundo de nuevos valores globales y universales, porque es cierto que la globalización económica intenta crear "un tipo de consumidor desarraigado en el mundo, desarraigado de su entorno más próximo" (Callejo Gallego[2]).

            Llegados a este punto en el que establecemos una relación entre cognición, actitudes, valores y aprendizajes en el uso de las nuevas tecnologías, conviene analizar las vinculaciones que observo entre audiencia juvenil, la que tenemos en nuestras aulas, y las teorías del aprendizaje en las que basamos nuestra metodología de trabajo con los medios. Quizás podamos establecer ciertas conclusiones que nos ayuden a comprender cómo esta emergente audiencia  entra cada día más en el mundo de la red.

            La mediación del profesor en el proceso de enseñanza-aprendizaje (Prieto Sánchez[3]) tiene una especial significación cuando éste utiliza recursos didácticos o metodológicos, con los que establece un vínculo comunicacional que se proyecta también hacia el alumno. Si en clase de Comunicación Audiovisual vamos a entrar en el mundo de internet como nuevo medio de comunicación y de información, debemos partir de una información inicial realizando un estudio previo sobre la relación que nuestros alumnos mantienen con ese medio. Este punto de partida nos va a poner ante el principio de que la audiencia está socialmente construida y no se constituye como algo paralelo a la sociedad. Esta afirmación se relaciona con las bases que Piaget establece sobre el conocimiento, en el que éste surge como interacción, tanto de ciertas capacidades genéticas del individuo, como del medio sociocultural en el que se encuentra inmerso. ¿Qué medio es ese? Hoy día, el alumno -audiencia juvenil- se mueve en varios contextos sociales: en su relación con los demás jóvenes, en su relación familiar y en su relación con un contexto circunscrito al aula. Cuando llega aquí, el alumno proyecta unas actitudes que son reflejo del contacto socio-familiar en el que vive. Entonces, si queremos llegar a establecer cuál es su tipo de relación con la red, debemos realizar una evaluación inicial en formato de encuesta en la que se cuestionen hábitos comunicacionales, disponibilidad de los alumnos en el uso de las red, actitudes hacia aspectos del medio, etc. Los resultados van a ofrecernos una panorámica de los vínculos que estos jóvenes han creado ya, por sí solos, con internet.

            Una parte de esta minoritaria audiencia juvenil del aula ha establecido, por su cuenta, una relación con internet, es decir, no ha existido una "mediación pedagógica". Recordemos que se está hablando continuamente del uso de los medios en la enseñanza y de la importancia de "educar en los medios", cosa que, por otra parte, apenas se lleva a la práctica en los centros de Secundaria, al menos en los que yo he conocido. Se siguen usando los recursos audiovisuales fuera del proceso de aprendizaje, paralelos al mismo y no insertos en él. ¿Resulta oportuno entonces, que se eduque en un medio más comunicacional y bidireccional como es internet?, ¿creemos necesario que el profesor adopte una posición mediadora entre medio y alumno en esta fase en la que el joven es virgen ante la red? Considero fundamental que las futuras audiencias de internet se acerquen a la red desde la reflexión y desde un proceso mediador, proceso que va a ayudarles a descubrir que esa vinculación como audiencia activa les proporcionará efectos positivos de cara a su formación "como ciudadanos". Porque estos jóvenes de dieciséis a dieciocho años son ya el presente y el futuro de esta audiencia, si tenemos en cuenta los datos proporcionados por la AIMC-EGM de abril-mayo de 1999, en los que podemos observar que son los usuarios de veinticinco a treinta y cuatro años los que más visitan la red y, por tanto, mayor volumen de audiencia constituyen. Este dato resulta para mí enormemente clarificador y me reafirma en la propuesta de trabajo con los alumnos desde la mediación con el medio. Estos datos dicen que desde la edad de veinticuatro años -edad a la que estos jóvenes han finalizado sus estudios, algunos universitarios- es cuando hay un mayor porcentaje de población que usa internet, con accesos del 32'7%. ¿Cómo ha llegado esa audiencia joven hasta esa edad y cuál ha sido desde su primer contacto con la red su relación con la misma?

            Si desde los primeros contactos, desde una pedagogía de la comunicación, somos capaces de acercarlos a una vinculación con ese medio, estaremos ayudando a que esa potencial audiencia que ahora empieza, llegue a ser una audiencia reflexiva y crítica, ya no sólo en el uso de internet, sino cuando se ponga ante el televisor o ante el periódico, es decir, intentaremos "que sea un receptor activo del mensaje informativo" (García Novell[4]).

            ¿Cómo establecer esa relación comunicacional con los alumnos, cómo hacer que internet les gratifique culturalmente? R. Barthes[5] decía que "una enseñanza  de los medios que no consiga el entusiasmo de sus participantes, que no sea atractiva, divertida y placentera, al tiempo que instructiva, posiblemente no tendrá mucha validez". Unir instrucción y entusiasmo es una ardua labor, pero no cabe duda de que el profesor que logre esa "comunión pedagógica", habrá abierto un camino expedito para una navegación auténticamente libre.

            Establezcamos que la audiencia juvenil es activa y que digiere a su manera los mensajes y se inclina a discutirlos, pero, ¿y la acción docente? Los mensajes que se proyectan desde los medios y que ahora empiezan a recibir desde la red implican una cierta educación en su lectura. Sería muy conveniente que el alumno que acceda a la red sea una persona que sepa leer imágenes, los mensajes implícitos y que conozca los códigos y canales de información. Este aprendizaje-conocimiento se establecería en una segunda fase, que se iniciaría tras conocer los resultados de esa encuesta o evaluación inicial. Partiríamos de sus esquemas previos, de su auténtica relación con internet, para establecer estrategias metodológicas que tengan a la red como hilo conductor. No olvidemos que "la transformación de los alumnos de ser receptores pasivos de las comunicaciones de otros, a activos creadores de significados, debería ser liberadora tanto para alumnos como para profesores y debería contribuir a promover el desarrollo de un diálogo auténtico de aula" (Masterman[6]). Y para dialogar es conveniente conocer lo que el alumno sabe, enlazar con sus saberes previos para tratar de motivar, despertando en ellos el interés por su contenido. Este aprendizaje significativo (Ausubel[7]) tiene una especial relevancia en el binomio audiencia-aprendizaje, porque resulta evidente que "los jóvenes van a utilizar estos medios -telemáticos- de forma autónoma, independientemente de los centros educativos; van a poder decidir con quién se comunican, cuál es el tema de comunicación, qué aspectos van a consultar o qué información quieren ofrecer a la red" (Piñero Prat y Vives Ylla[8]). Estos mismos autores, a partir de lo anterior aseguran que "un nuevo campo altamente atractivo se abre, para ofrecer a los jóvenes áreas que potencien su formación personal, en un medio audiovisual en el que la interactividad va a ser una de las piezas claves". Aun estando de acuerdo con estos planteamientos, me gustaría ir más allá, proponer una auténtica educación en la interactividad comunicacional de internet. Es cierto que la enseñanza a distancia está abriendo campos muy interesantes, pero se circunscribe a alumnos de una mayor madurez y autonomía. ¿Qué hacer con el alumno desde los catorce años o menos hasta los dieciocho, ese alumno de niveles no universitarios que se acerca a la red "sin intermediarios" (Colomer y Busquet[9])? Estos jóvenes que están en nuestras aulas pueden tener acceso directo a la red y esta perspectiva hace necesario dinamizar y diseñar espacios en la red a fin de darle un valor educativo superior al que tienen la televisión u otros medios.

            Ya he apuntado con anterioridad el establecimiento de estrategias metodológicas tras saber lo que conocen nuestros alumnos de internet. Lo que han aprehendido por sí solos, "sin intermediarios". Ahora se trata de iniciar un proceso en el que el uso de las nuevas tecnologías y específicamente internet, se conviertan en una mediación del aprendizaje y de los estímulos para el nuevo conocimiento en nuestros alumnos. Y la labor de "intermediario" o "mediador" del profesor que usa los medios es, desde mi punto de vista, básica, porque se trata de "formar" para que esta incipiente audiencia sea solidaria dentro de la red.

            Para abordar las estrategias metodológicas referidas es necesario partir de la cooperación profesor-alumno, relación que para Vygostki[10] es básica porque a partir de ella se construye un aprendizaje específicamente humano. Siguiendo estos principios, podrían señalarse una serie de objetivos a conseguir en el proceso que estoy explicando:

 

·        Establecer un tipo de aprendizaje cooperativo en el que profesor y alumno partan del dialogo y de la comunicación bidireccional.

·        Crear vínculos con la red, desde una perspectiva de ida y vuelta, convirtiéndose los alumnos en creadores de mensajes -su propia web, por ejemplo- y en receptores activos.

·        Adoptar criterios para el establecimiento de discusiones en el aula a partir de informaciones recibidas desde la red.

·        Buscar contenidos relevantes y significativos para ser usados en nuestra formación global, bajo la guía siempre cercana del profesor.

·        Proporcionar un marco de trabajo en el que se fomente la discusión, el pensamiento, el intercambio de ideas y cualquier proceso que ayude a aprender de la experiencia.

·        Fomentar la empatía en nuestras relaciones y vinculaciones comunicacionales a través de internet.

 

Estos objetivos pretenden el fomento y el dominio de herramientas culturales y sociales para dialogar en la red. Se trata de centrar todo el contexto de los mensajes en un paradigma cultural, basado en "los vínculos, interacciones y actividades de los sujetos, en función de un tratamiento de la cultura y los sistemas de información desde una comprensión ecológica y constructivista del conocimiento como proceso cultural mediado por el contexto histórico-social en el que se incardina toda práctica comunicativa" (Sierra[11]). Este autor habla de la mediación del contexto histórico-social, Vygostki basa sus planteamientos en la creación de contextos sociales como zonas de desarrollo próximo en las que el profesor puede abrir campos y, por otra parte, la concepción de la audiencia está ligada a la de la sociedad. Estamos ante una convergencia: la sociedad es el contexto próximo y lo próximo en internet no suele ser "lo inmediato", porque la inmediatez aparece en nuestra pantalla de ordenador, pero geográficamente está "lejos". Se trata de concienciar también en esto. Somos audiencia, pero la ayuda del profesor en los contextos en los que nos movemos hacen que los alumnos alcancen competencias cognitivas superiores más rápidamente.

Hace unos días pregunté a mis alumnos de Comunicación Audiovisual de 2º de bachillerato si cursar esta materia optativa les había motivado en el uso de internet desde el punto de vista personal. Las respuestas me reafirmaron en mi idea inicial sobre el tema, ya que fueron saliendo palabras   como: motivación, interés, conocimiento, mejora en la navegación, saber más de la red, ayuda personal, ver de otra manera la pantalla del ordenador, diseño de las webs.

"Lo que aprendo aquí, lo aplico en casa"; "ahora me intereso más en la navegación"; "me ayuda a explorar el mundo de internet"; "he adquirido soltura en la navegación"; "con la realización de nuestra web, me intereso más por este medio"; "voy a hacer mi propia web"; "me ha ayudado a entender ciertos mensajes"; "tengo más conocimientos sobre su estructura y por ello me desenvuelvo mejor"; "antes de dar Comunicación ya conocía el mundo de internet, pero al cursar esta asignatura he adquirido conocimientos que no tenía y navego con más soltura por la red viendo las cosas de otra manera"; "me ha hecho conocer mejor el mundo de la red"; "he descubierto el mundo de internet"; "me ha motivado más, aunque el acceso me resulta difícil"; "ahora valoro más ciertos contenidos de la red y los mensajes que desde ella me llegan". Estas son algunas de las afirmaciones textuales de los alumnos, afirmaciones que me hacen reparar en ciertos aspectos - a partir de lo subrayado- que tienen que ver con su proyección como audiencia activa, estableciendo las siguientes conclusiones:

 

·           El aprendizaje cooperativo en el aula conduce a la práctica individual en casa, es decir, se proyecta en audiencia, pero formada para ese medio y crítica con el mismo.

·           El interés lleva a una navegación más libre y eficaz porque se ha tomado conciencia de lo que se necesita.

·           La soltura en la navegación supone que ha adquirido una "alfabetización informática y multimedia".

·           La creación de la web de la materia y de la web personal supone una motivación y dar un paso cualitativo: convertirse en creadores EMIREC.

·           El entendimiento de ciertos mensajes supone una "alfabetización en los códigos y en la lectura de imágenes".

·           Conocer la estructura de la red ayuda a ser más solidario, aunque para ello habrá que romper con cierto mitos como que "la sociedad de la información produce abundancia de bienes", y preguntarnos sobre esa desigualdad creciente en lo que ha venido a denominarse países "inforricos" e "infopobres" (en Marí Sáez[12]).

·           La valoración de ciertos contenidos tiene mucho que ver con el proceso mediador del profesor.

 

          Si hacemos una aproximación a la audiencia de internet, poco conocemos de ella, aunque si sabemos que aumenta de forma rápida por el atractivo del medio y no cabe duda de que la red engancha más a los jóvenes que han encontrado un lugar ameno donde comunicarse. Entrar en el análisis de esas respuestas de los alumnos pretende poner un grano de arena en ese mundo nuevo de las audiencias en internet, pero partiendo de la base del aprendizaje como célula básica de compromiso a la hora de trabajar con esta joven audiencia.

          Analizadas las respuestas, podemos ir colocando sobre el tapete algunas  actividades concretas realizadas con los alumnos de cara a potenciar su competencia como audiencia activa en el proceso de enseñanza-aprendizaje abierto:

 

·        Dirigidas a conocer el ordenador y los recursos básicos informáticos.

·        Leer imágenes y analizarlas desde sus aspectos denotativos y connotativos.

·        Visitar webs y analizar sus estructuras de navegación y sus niveles de interactividad.

·        Realizar diferentes mapas de navegación con estructuras diferentes, viendo las posibilidades que ofrece cada una.

·        Diseñar una página web en la que el alumno sea el protagonista.

·        Redactar informes para insertar en la web.

·        Abrir foro de discusión sobre temáticas discutidas por los propios alumnos en el aula.

·        Dialogar dentro del foro entre los propios alumnos y con otros de centros educativos distintos sobre una determinada temática abierta.

·        Extraer conclusiones y exponerlas en directo y en la web, dejando abierta la comunicación bidireccional vía correo electrónico.

·        Realizar artículos personales en distintas secciones de la web, con enlaces al correo personal del alumno que escribe, responsable de ese artículo.

·        Recopilación de noticias e informes sobre temas que preocupan al alumno, sobre todo medioambientales.

 

En todo momento se ha establecido una comunicación directa y activa profesor-alumno dentro de clase y fuera de ella, a través de listas de correo electrónico. Se sigue con el trabajo de cara a la red durante los fines de semana y las vacaciones, siempre que el alumno pueda. El profesor guía todas estas actividades y se convierte en un elemento motivador.

¿Puede el nuevo medio articular los dos modelos que pueden generarse, el de los consumidores y el de los ciudadanos? Creo que es cierto que la sociedad está deseosa de participar de forma más directa de los procesos comunicacionales y que quiere ser más activa y dinámica, pero ese deseo alcanza en los jóvenes las más altas cotas. La sociedad está hoy demasiado dirigida y tiende a ir convirtiéndose en consumidora, pero mi deseo es que se invierta la tendencia y vayamos hacia una sociedad de los ciudadanos porque, existiendo ésta, la otra, la de los consumidores será más reflexiva y menos impulsiva. El germen de esa sociedad que esperamos, está en esos jóvenes que se forman en nuestros centros. Son una audiencia virgen, dispuesta a entrar en los canales de consumo poco a poco, sin apenas percibirlo. Nuestra labor como docentes debe centrarse actualmente en guiarlos en el uso de la nuevas tecnologías y específicamente en el campo de ese nuevo entorno que es internet.

Se habla de "audiencias para el diálogo" y diálogo es interacción comunicativa con otro u otros. El fomento de valores personales en el acercamiento a la red, incidirá en aspectos positivos para ese diálogo.

© Fco. Javier Valera Bernal

[1] Borrás, I. Enseñanza y aprendizaje con la Internet: una aproximación crítica. http://www.doe.d5.ub.es/te/any97/borras_pb/#capitol3

[2] Callejo Gallego, M.J.(1995): "La construcción del consumidor global". Sistema, nº 126.

[3] Prieto Sánchez, Mª D. (1991): "El aprendizaje mediado de estrategias de pensamiento: un currículum para enseñar a pensar". En C. Monereo (coord): Enseñar a pensar a través del currículum escolar. Barcelona, Casals.

[4] García Novell, F. (1992): Inventar el periódico. Propuestas para trabajar la prensa en la escuela. Madrid, Ediciones de la Torre.

[5] Citada en Masteman, L. (1993): La enseñanza de los medios de comunicación. Madrid, Ediciones de la Torre.

[6] Masterman, op. cit., p. 230

[7] Ausubel, D.P. (1976): Psicología educativa: un punto de vista cognitivo. Méjico, Trillas.

[8] Piñero Prat, A. y Vives Ylla, N.: "La comunicación global". Cuadernos de Pedagogía, nº 258. Mayo 1997

[9] Colomer i Busquets, M.: "Cada día más presente". Cuadernos de Pedagogía, nº 258. Mayo 1997

[10] Vygostki, L. S. (1984): "Aprendizaje y desarrollo intelectual en la edad escolar". Infancia y aprendizaje, nº 27-28

[11] Sierra Caballero, F. (1998): Teoría de la información. Madrid, UNED.

[12] Marí Sáez, V. (1998): Tecnología y sociedad. Madrid, UNED.