EL PROGRAMA DELTA

 

LUIS RODRIGUEZ‑ROSELLO

Consejero Técnico del Programa de Nuevas Tecnologías

Representante de España en el Proyecto DELTA

 

 

Existe un reconocimiento generalizado de las grandes posibilidades que las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación tienen para mejorar y extender la educación. Los medios tecnológicos hoy disponibles, junto con otras tecnologías que podemos llamar emergentes, configuran un panorama de enormes potencialidades, de las que tan sólo una pequeña parte comienza a explotarse.

Estados Unidos y Japón han dado pasos importantes en la aplicación de las NTI al aprendizaje, lo que puede provocar un desfase de Europa con consecuencias muy negativas a medio y largo plazo, ya que puede convertirse mayoritariamente en consumidora pasiva en un campo de vital importancia estratégica para el futuro como es la enseñanza. En definitiva, las capacidades de la población son el mayor recurso del que puede disponer Europa para su futuro.

La Comunidad Europea es consciente de esta situación, y de la necesidad de favorecer un desarrollo tecnológico propio en este ámbito. Existen muchas iniciativas parciales de diferentes instituciones y empresas de los distintos países de la CE que trabajan de manera descoordinada, por lo que se veía la urgencia de abordar esta problemática de forma conjunta e integral. Así surge el Programa DELTA (Developing European Learning Thourgh Technological Advance) ‑Desarrollo de un Aprendizaje Europeo mediante el Progreso Tecnológico), de la Dirección General XIII de la C. E. (D. G. de Telecomunicaciones, Información, Industrias e Innovación).

OPORTUNIDAD Y JUSTIFICACIÓN DE DELTA

Europa ya posee un desarrollo propio en tecnologías de la información y en comunicaciones, en gran medida debido a programas comunitarios como el ESPRIT (European Strategic Programme for Research in Information Technologies ‑Programa Estratégico Europeo para la Investigación en Tecnologías de la Información) y el RACE (Research in Advanced Comunications in Europe‑ Investigación en Comunicaciones Avanzadas en Europa). Ambos proyectos han dado lugar a prototipos en ámbitos como el tratamiento de la información mediante técnicas de Inteligencia Artificial, la Red Digital de Servicios integrados (R. D. S. L) para la transmisión de datos, Red de Banda Ancha, comunicaciones vía satélite, etc. Existe una tecnología propia y, por tanto, se puede edificar un entorno de aprendizaje que se base en la misma, en sinergía con los programas citados.

Por otra parte, se produce un crecimiento constante de las necesidades de formación continua de grandes capas de la población europea, al margen de los sistemas educativos formales, por lo que se precisan entornos de aprendizaje no formales, basados en el autoaprendizaje (o de enseñanza "abierta"), para los que las NTI representan un importantísimo recurso. El momento es también favorable por la existencia de una masa crítica y un nivel importante de conocimientos que se van consolidando sobre el uso de estos nuevos medios tecnológicos en la enseñanza, que es además una demanda social ampliamente sentida por la población.

El crecimiento apuntado anteriormente de las necesidades deformación se debe en gran parte a la velocidad de cambio de los conocimientos y de los perfiles profesionales (se estima que el 40 por 100 de la población de los países más avanzados trabajan en aspectos relacionados con las NTI), debido precisamente al cambio tecnológico propiciado por la NTI. Parece razonable, por tanto, que se utilicen las mismas tecnologías que están provocando este cambio.

En la educación formal también repercuten las NTI. Se esperan mejoras sustanciales de los métodos de enseñanza, que permitan una mayor adaptación a cada individuo, aprendizajes más activos y menos basados en conocimientos de hechos y rutinas predigeridas, se perfilan cam­bios importantes en los currículos debidos a los cambios culturales y de valores que estas tecnolo­gías están provocando.

Se detecta una similitud de necesidades en los distintos países, a pesar de las diversidades cultu­rales, e incluso una perspectiva común a la hora de abordar las aplicaciones de estas tecnologías la enseñanza, lo que facilita abordar el proble­ma a escala europea.

Existe, además, una necesidad por razones de la escala del mercado potencial de usuarios. El desarrollo de medios tecnológicos para la educa­ción es un proceso largo y muy costoso. El proble­ma se agrava por la diversidad de estándares incompatibles entre sí y no muy adecuados para el entorno educativo. La gran cantidad de posi­bles usuarios de estas tecnologías puede compen­sar la escasez de recursos que posee el sector educativo.

El Programa DELTA pretende abordar esta problemática con un enfoque sistémico del aprendizaje a nivel europeo, que posibilite dotar a Europa con equipos para el aprendizaje y con sistemas para el futuro.

Se espera de este Programa, tanto el desarrollo de nuevos medios tecnológicos para la educa­ción, como la explotación para fines educativos de las tecnologías disponibles en la actualidad o en desarrollo.

El escenario tecnológico actual tiene grandes potencialidades para la educación, algunas de ellas ya desarrolladas en aspectos parciales. Se dispone de ordenadores personales de capacida­des crecientes, equipos domésticos ya comercia­lizados o a punto de serlo (como es el caso del disco compacto interactivo o CD‑I), sistemas avanzados de producción de sofware (hipertex­tos, generadores de sistemas expertos, etc.), técni­cas avanzadas de recuperación de información basadas en la Inteligencia Artificial, dispositivos para almacenamiento de grandes cantidades de datos e imágenes, como es el CD‑ROM o el video­disco, enlaces telemáticos para transmisión digi­tal de datos e imágenes, como es la Red Digital de Servicios Integrados o los satélites de difusión directa (el propio desarrollo de la Red de Banda Ancha, permitirá la transmisión de imágenes di­gitalizadas a una velocidad que posibilitará la in­teractividad con imágenes a distancia), además de otros sistemas convencionales de radiodifu­sión vía satélite o de acceso telemático a bancos de datos, como es el caso de videotex.

ETAPAS DE DELTA

El Programa se configura en tres etapas, acuerdo con las previsiones de la CE:

En una primera fase, que tiene carácter piloto, y durará dos años (1988‑90), los objetivos se centran en la explotación para la educación de tecnologías disponibles y la ampliación de mismas para su mejor adaptación para fines enseñanza.

En una segunda fase, se pretende aprovechar: las capacidades de otras tecnologías que esta ya consolidadas, como es el caso de la Red Dig de Servicios Integrados, los nuevos ordenadores personales de 32/64 bits y 1000 Mb de memoria central que llevarán sistemas de almacenamiento masivo de información por medios ópticos, equipos de tratamiento de imágenes, los sistemas de radiodifusión directa vía satélite, las técnicas de Inteligencia Artificial, entre otros desarrollos previsibles, y que son objeto de investigación producción de prototipos en el marco de programas ESPRIT y RACE.

Es una tercera y última fase, que se prevé finalizará en el año 2000, se explotarán los si mas de quinta generación, el lenguaje natural Red de Banda Ancha.

El panorama que ofrece DELTA es ambicioso pero factible y, sobre todo, deseable. Hasta ah los desarrollos educativos han ido muy desfasados respecto al propio desarrollo de los medios disponibles. Este Programa pretende evitar que siga produciendo esta situación y, de esta fon crear una base tecnológica propia para la educación. Si la propia DG XIII de la CE es la promotora de todo un proceso de investigación y desarrollo en estas tecnologías, parece coherente que de den parte de los recursos para crear estándares propios para la educación y se pueda aprovechar desde el principio toda tecnología emergente incluso realizar desarrollos propios, basados la tecnologías de base, que exploten sus posibilidades para la educación de modo racional.

OBJETIVOS DE LA FASE EXPLORATORIA

El Programa pretende la fase exploratoria inicial (hasta el año 90):

Estimular y confirmar la disposición de distintos agentes implicados (editoriales , empresas de software y de equipos de tecnologías de la información y la comunicación, universidades, instituciones nacionales y europeas, etc.), para trabajar con­juntamente en el marco diseñado en DEL­TA.

-Validar las suposiciones iniciales acerca de las metodologías de trabajo, llegando a una definición más específica de los pro­blemas que han de afrontarse de acuerdo con las previsiones de desarrollo en las tecnologías básicas que sirven de soporte

al Programa.

‑ Realizar prototipos, experimentarlos y seleccionar proyectos de demostración.

 

 

LÍNEAS DE ACCIÓN

El programa DELTA trata de lograr sus obje­tivos mediante cinco líneas de acción (divididas, a su vez, en tareas). Las empresas e instituciones que deseen participar en él, deberán realizar su proyecto de modo que se ajuste al desarrollo de

alguna de las líneas de acción y, en concreto, a los objetivos de alguna o algunas de las tareas previs­tas.

Línea de Acción I: Concertación interdiscipli­nar para utilización óptima de los recursos por medio de un Modelo de Referencia de un Sistema

para el Aprendizaje.

El desarrollo de medios tecnológicos para el aprendizaje requiere disponer de un modelo de referencia que ayude a clarificar los objetivos, la   estructura y los posibles modos de trabajo. Defi­ne, por tanto, el marco general de trabajo, de

forma que se puedan establecer:

‑ Metas a medio y largo plazo.

‑ Requisitos para el aprendizaje (procesos pedagógicos y cognitivos).

‑ Requisitos de las diversas estaciones de trabajo de los alumnos.

 

En la figura, se muestra el escenario general en el que se desarrolla este modelo.

En definitiva, trata de definir un marco común para el aprendizaje a nivel europeo, en el que par­ticipen los distintos actores implicados (editores, instituciones, etc).

Algunas de las tareas previstas en esta línea de Desarrollo del Modelo de Referencia y ajuste, del mismo de acuerdo con los resul­tados obtenidos en los diversos proyectos. En él se incluirán los diferentes posibles grupos de usuarios (de empresa, enseñan­za general, etc.).

En todos los casos es preciso establecer los contextos diferenciados de aprendizaje, los tipos de representación que se pueden utilizar, los niveles de interactividad, los niveles de libertad, los tipos de ayuda, de tutorización de aprendiza­jes, etc.

- Creación de la asociación ELTA (European Learning throurgh Technological Advan­ce), que sirva de base para la diseminación, generación de ideas, intercambio de resul­tados, evaluación, etc.

- Estímulo de procesos. (Se crean cuatro grupos: tecnológicos, pedagógicos, de es­tandarización y de mercado).

‑ Fuente de información.

Línea de Acción II: Desarrollo conjunto de tecnologías avanzadas para el aprendizaje.

Esta línea de acción pretende el desarrollo de tecnologías para cuatro entornos diferenciados:

- Entorno del alumno: Diversas familias de puestos de trabajo para ámbitos domésti­cos, profesionales o especializados, servi­dores de formación, sistemas expertos de alumno, bibliotecas electrónicas persona­les, agenda electrónica de notas, etc.

- Entorno de creación y producción de mate­riales didácticos: Talleres de software, sis­tema de producción multimedia...

- Entorno de tutoría y motorización de aprendizajes para el control inteligente de rendimientos (sistema experto del tutor).

- Entorno de gestión de recursos de infor­mación: Catálogo europeo on line de recursos de aprendizaje, sistemas de acceso a la información basados en técnicas de Inte­ligencia Artificial.

El conjunto de estos entornos configuran el denominado PETE (Portable Environment Tool for Education).

En definitiva, esta es la línea de desarrollo y producción, que bajo el marco general del Mode­lo de Referencia de la L. A. L, pretende la creación de una serie de herramientas específicas, que uti­lizará, tanto dispositivos ya existentes o de nuevo desarrollo (sistemas de almacenamiento masivo de información en CD‑I, CD ROM, sistemas expertos, sistemas de recuperación de informa­ción basados en el lenguaje natural, dispositivos multimedia, interfaces de usuario basados en nuevos entornos operativos, periféricos, etc.), que configuren lo que han de ser los prototipos para los sistemas de aprendizaje del futuro basa­dos en las NTI.

En la figura se muestra un esquema de las tareas básicas de esta línea de acción. En la misma se indican las relaciones con las restantes.

 

 

 

 

 

Línea de Acción III: Comunicaciones y Siste­ma de Prueba basados en Satélite.

Esta línea de acción incluye los aspectos rela­cionados con las comunicaciones, con especial énfasis en las realizadas vía satélite. Como ya se indicada en el apartado en el que se describían las etapas de DELTA, en esta primera fase piloto se considera de mayor interés la prueba de sistemas de comunicaciones disponibles para la transmi­sión de imágenes y datos a la velocidad requerida por estos sistemas, que con la tecnología actual, sólo pueden ser basados en satélites, o vía tele­mática, con las miras puestas a su adaptación a la RDSI.

Algunos de los aspectos incluidos en esta lí­nea, son:

‑ Sistemas de videoconferencia y audiooo ferencia.

‑ Sistemas de intercambio de información de programas (de ordenador y vídeo), i cluyendo sistemas de mensajería, vide texto...

‑ Adaptación ala Red Digital de Servici~ Integrados.

‑ Diseño y especificación de un canal educ tivo vía satélite.

‑ Experimentación controlada vía S. O. F. (Satellite‑based Open Facility for Testing).

Las pruebas de este sistema se realizar; basándose en experiencias de otros program comunitarios, en especial el R. A. C. E., y en canal educativo del satélite Olympus de la AgE cia Espacial Europea, que reserva un canal pa fines de enseñanza.

Línea de Acción IV: Promoción de la inte peratividad de los equipos tecnológicos, el sc ware y de los distintos servicios para el aprendizaje.

Esta línea es un elemento esencial, ya que compatibilidad de los distintos sistemas que generen es un requisito básico del Programa DELTA, además de ser una exigencia del mercado. Para ello, es preciso identificar las normas necesarias de los distintos sistemas y de sus elementos, tanto de los medios tecnológicos, col de los entornos de alumno, de producción, c Estas normas han de asegurar, además, quE enfoque general se dirige a las necesidades aprendizaje.

No se trata tan sólo de establecer normas basadas en dispositivos ya existentes, si además, adelantarse a los desarrollos en curso realizando las especificaciones que prevean futura integración en el sistema global. Por ello se incluyen medios como la televisión de , definición o los sistemas de radiodifusión directa.

En la figura se muestra el esquema genera: la interoperatividad en DELTA.

Línea de Acción V: Creación de condiciones favorables en toda Europa para los sistemas de aprendizaje basados en la tecnología.

Un aspecto importante de todo proyecto que pretenda introducir un nuevo esquema de traba­jo a escala general, es la de prever el tipo de accio­nes que favorezcan su implantación. Esto incluye estudios de mercados, detección de puntos críti­cos en el proceso para la toma de las medidas ade­cuadas, etc.

Por ello, esta línea de acción pretende desarro­llar estudios sobre las posibilidades e implicacio­nes de la reducción de impuestos para las empre­sas o instituciones educativas que deseen adqui­rir este tipo de sistemas de formación, estudio de la necesaria regulación de tarifas para la utiliza­ción de materiales didácticos y el acceso a la infor­mación y, en especial, los aspectos de derechos de autor, ya que poner a disposición de los alumnos y productores de materiales todo un conjunto de recursos accesibles a distancia, implica el estable­cimiento de sistemas que garanticen la protec­ción de los derechos de los autores. Este es uno de los puntos críticos que se mencionaban en el párrafo anterior.

CONSIDERACIONES FINALES

Cabe preguntarse, tal como indicaba antes, el porqué del actual estado embrionario del desa­rrollo de la aplicación de los nuevos medios tec­nológicos a la enseñanza, comparado con sus po­sibilidades. Existen una serie de causas estructu­rales, como son la rapidez de la evolución de estas tecnologías o la escasez de investigación básica específica sobre sus aplicaciones educativas. Otra de las causas que ya apuntaba es la escasez de recursos del sector educativo (e incluyo aquí los sistemas de formación de empresas, instituciones de enseñanza a distancia, etc.), pero no es la más decisiva. Tenemos que tener en cuenta que el número de usuarios potenciales es elevadísimo, los costes de los medios decrecen a ritmo muy rápido, los desarrollos específicos para el sector de la enseñanza podrían abaratarles aún más por el volumen del mercado. Existen otras causas además de las apuntadas, como las barreras de los distintos estándares incompatibles entre sí, así como la inadecuación tic los mismos para fines educativos, numerosas estrategias a corto plazo, redundancia entre los distintos desarrollos que se realizan, diversidad de estrategias indus­triales, etc.

Por fin nace un programa comunitario con las miras puestas en el futuro, tratando de abordar de forma integral esta problemática, pensando en el desarrollo de un modelo de referencia integral esta problemática., pensando en el desarrollo de in modelo de referencia general, unos estándares para el uso educativo de los medios tecnológicos, mediante actividades de investigación y desarro­llo de prototipos, a la vez que realiza estudios sobre las acciones necesarias para su implanta­ción real; que trata, en definitiva, de desarrollar una política a largo plazo con el fin de hacer acce­sibles a los ciudadanos europeos del futuro unos sistemas de aprendizaje basados en las tecnolo­gías más avanzadas.

La Comisión de las CCEE ha realizado, antes de abordar este Programa, numerosos estudios previos con profundidad de la situación actual de la tecnología y de su aplicación a la enseñanza, de sus posibilidades futuras de desarrollo, así como de análisis y prospectiva de necesidades. Ha creado ya, además, grupos de estudio para la definición del modelo de referencia de los siste­mas de aprendizaje basados en la tecnología que sirvan de marco inicial, y para identificar los ámbitos y tareas de mayor interés. Fruto de estos estudios es el Plan de Trabajo propuesto dividido en cinco líneas de acción.

Se pretende, además, que los resultados del Programa sean el marco general para todos los proyectos comunitarios que tengan relación con la enseñanza y las NT, como son los casos de COMMET y los que se planteen en la DG V de la CE (responsable de Educación).

Del éxito de DELTA depende que la sociedad europea no se colonizada por otros países que ya se han adelantado. Debemos tener en cuenta que se trata de algo más que una posible colonización industrial, sino de otra de carácter cultural y, por tanto, mucho más básica.

En principio, hay motivos para el optimismo por los éxitos logrados por otros programas co­munitarios y de la gran respuesta que ha obteni­do la convocatoria de proyectos que para DELTA ya ha realizado la Comisión. La implicación de muchas de las empresas que han participado en los Programas ESPRIT y RACE, junto con la de instituciones y empresas del ámbito educativo, lo avalan.

España ha reaccionado algo tarde por no haber participado en los estudios previos, pero la labor de difusión y dinamización llevada a cabo por el Ministerio de Educación y Ciencia y el Centro para el Desarrollo Tecnológico e Indus­trial, junto con la capacidad de iniciativa de las empresas e instituciones españolas, han logrado que, al menos en las propuestas realizadas, haya una presencia significativa de nuestro país