Revista Quaderns Digitals :: nº 63 :: ISSN 1575-9393 :: http://www.quadernsdigitals.net/

LA EXPERIENCIA DEL E-LEARNING


Isabel Francisca Álvarez Nieto



Palabras clave:

TELEFORMACIÓN, E-LEARNING, TRABAJO EN RED, EVALUACIÓN

Resumen:

La implantación de las TIC en la actividad diaria de los centros ha suscitado ciertos recelos entre los docentes, aunque no podemos negar que las nuevas generaciones demandan nuevos modelos de enseñanza-aprendizaje y que debemos tratar de ir desligándonos de las rutinas tradicionales si no queremos acabar con la motivación del alumnado.

Sin embargo, este cambio requiere de cierta preparación, tanto por parte de los discentes como de los docentes, algo que evidentemente habrá que sumar al esfuerzo preparatorio de las clases de estos últimos, quizá el quid de la polémica.

Evidentemente, aspectos positivos y negativos tienen todos los modelos de enseñanza, aunque todos convendremos que lo más difícil de cualquier cambio es ponerlo en marcha. Lo mismo sucede con la enseñanza a través del ordenador, para cuyo provecho deberemos desligarla de la docencia tradicional, ya que requiere otro modo de trabajar que, cuidadosamente tratado, puede aportar grandes beneficios, especialmente en la prevención del fracaso escolar y la atención de los heterogéneos grupos de alumnado poco interesados en la enseñanza, ya que permite una instrucción y un trabajo personalizado, con contenidos ajustados al nivel del alumno/a y a su ritmo de aprendizaje.

En esta línea, en el presente artículo vamos a mostrar los beneficios y múltiples posibilidades que ofrecen los entornos multimedia para la formación asistida por ordenador, conocida también como e-learning o teleformación. Adentrándonos en las características específicas de este modelo formativo, en las renovadas funciones de docentes y discentes y en las frescas estrategias de evaluación que propone.


1. INTRODUCCIÓN

La implantación de las TIC está suscitando ciertos recelos entre los docentes, unos, por su falta de experiencia con estos medios y otros porque no confían en que se les pueda dar un uso verdaderamente pedagógico. Así, el anuncio del proyecto Escuela 2.0 no ha hecho más que avivar la polémica.

Sin embargo, al preguntarnos sobre este rechazo hacia el ordenador en el aula, solemos toparnos con la realidad de que con él se pretende trabajar igual que se venía haciendo, es decir, se trata de encajar un nuevo modelo educativo en el ya existente, convirtiendo así las TIC en un elemento marginado dentro del aula.

Y es que la actual generación de discentes se mueve en entornos de interacción no expositivos, por lo que continuar con el tradicional modelo de enseñanza-aprendizaje no provoca sino la desmotivación del alumnado; aunque el esfuerzo de preparación de las clases por parte del docente, delante de la pantalla o del libro vaya a continuar siendo el mismo. Así, deberemos seguir cuidando el modo en que presentamos los contenidos, su conexión con los preconceptos, la historia que los enlace, el reto que les supongan o el vínculo con sus propios intereses.

La escuela trata de socializar y homogeneizar a los futuros ciudadanos, algo que se refleja en su enfoque comprensivo, pero también tiene una misión propedéutica, con la que desarrollar al máximo el potencial de cada discente.

De esta manera, para facilitar la integración de las nuevas tecnologías habrá que buscar el modo de que cubran las carencias fundamentales con las que se enfrentan tanto el docente como el discente en la búsqueda de sus objetivos: el fracaso escolar y la atención de grupos cada vez más heterogéneos.

Y precisamente, las TIC han demostrado captar más eficazmente a esa diversidad de alumnado poco interesado por la institución educativa. Ello es porque permite una enseñanza y un trabajo personalizado, con contenidos ajustados al nivel del alumno/a y a su ritmo de aprendizaje. Así, se convierten en muchas ocasiones en la única vía para lograr su atención.


2. CARACTERÍSTICAS DE ESTE MODELO DE ENSEÑANZA

Yendo aún más allá en la idea comentada en el apartado anterior entramos de lleno en la enseñanza a distancia a través del ordenador, conocida como e-learning o teleformación, con la que distintos alumnos/as pueden:


Acceder a contenidos para recibir una formación continua sin las limitaciones espacio-temporales de la enseñanza tradicional.

Aprender de manera interactiva, gracias al correo electrónico, la videoconferencia, los foros, etc.

Comunicarse visualmente con personas que estén realizado el curso y que en realidad se encuentren a mucha distancia física.

Etc.


Obviamente, también comparte gran parte de las características de la enseñanza presencial y le suma algunos inconvenientes, como:


- La necesidad de unos mínimos conocimientos informáticos.

- Unas infraestructuras técnicas básicas con el desembolso económico que ello conlleva.

- La conveniencia de complementar la información del ordenador con documentación escrita de apoyo.


3. LAS NUEVAS FUNCIONES DOCENTES

Desarrollar asignaturas a través de la teleformación requiere, por parte del equipo docente, una serie de tareas que es preciso tener claras y delimitadas entre los miembros. Algunas de ellas son:


o Conocer a qué alumnado se dirige la enseñanza para optar por los métodos didácticos apropiados.

Algunos de estos datos no los sabremos hasta haber iniciado el curso pero otros los podemos recabar con antelación y nos pueden ser de utilidad para ir dando forma a la asignatura:

Número de alumnado matriculado.

Edad.

Posibles dificultades físicas o psíquicas.

Nivel de formación previo.

Con qué infraestructuras cuentan para realizar el seguimiento de la asignatura.

Conocimientos informáticos previos.

Asignaturas cursadas con esta modalidad de formación.

Qué espera de este tipo de enseñanza.

Piensa que va a aprender lo mismo que con la modalidad de formación tradicional.

Cuál es su motivación al elegir la asignatura.

Cuáles son sus conocimientos previos sobre la materia.

Qué horario va a dedicar a la asignatura.


o Seleccionar e impartir los contenidos objeto de estudio, resolviendo las dudas que puedan surgir.

Partiendo de los objetivos que nos planteemos iremos seleccionando los contenidos más adecuados, valorando, así mismo, cuáles son los que mejor se adaptan al tipo de plataforma que vamos a emplear:

Seleccionando el soporte más adecuado para cada tema.

Haciendo uso de las posibilidades interactivas de la plataforma.

Ofreciendo ejemplos prácticos para clarificar algunos de los contenidos.

Planteando los contenidos para el alumnado mediante módulos a descargar a través de ficheros, mediante hipertextos o mediante pantallas por las que ir navegando.


Parte de estos contenidos, además, pueden trabajarse en red si las circunstancias lo aconsejan o el alumnado lo demanda, para lo que el tutor/a deberá organizar los grupos de trabajo, darles las orientaciones precisas, marcarles los objetivos de grupo, los materiales y recursos a empelar y recordarles los criterios de evaluación tanto individual como grupal dentro de esta opción de trabajo. En este sentido, como tutores también deberemos realizar un seguimiento más individualizado de cada alumno/a para poder valorar adecuadamente las aportaciones tanto individuales como grupales.


o Hacer un seguimiento de los discentes.

La materia impartida será verdaderamente útil al alumnado cuando para su preparación se hayan tenido en cuenta las características del alumnado al que va dirigida, sus necesidades, intereses, limitaciones, motivaciones, etc. Sólo a partir de este conocimiento podrán elaborarse prácticas interesantes, de modo que se sientan implicados.

De la misma manera, en ocasiones se hará preciso recordar que, aunque no se emplean los elementos propios de la enseñanza tradicional, se trata de un aula virtual y el objetivo principal es aprender, dando las pautas precisas para guiarles hacia los principales espacios de aprendizaje.

En ocasiones, la frialdad del ordenador, puede ocasionar la dejación de funciones por parte del discente, por ello, deberemos animarles a seguir unas rutinas diarias de trabajo, promoviendo el trabajo grupal pero también el autónomo, para afianzar los conocimientos que se van adquiriendo.


o Ayudarles con posibles problemáticas de tipo personal.

En ocasiones la falta de participación de un alumno/a puede deberse a causas personales y no a su desmotivación, por ello debemos interesarnos para tratar de dirimir la causa o ofrecerle posibles alternativas para continuar aprendiendo.


o Animarles a participar activamente en la asignatura, en sus debates, foros, etc.

No hay mejor modo de hacerlo que valorar las pequeñas intervenciones que realicen, ofreciendo, en los casos necesarios, valoraciones cualitativas para su mejora. Así mismo, resulta altamente motivante conocer al resto del alumnado los primeros días de curso, de manera que se puedan crear vínculos que animen a participar y que faciliten los trabajos colaborativos.


Para concluir, a grandes rasgos podemos señalar entre las funciones del docente de e-learning las siguientesi:

1. Conocer al alumnado.

2. Informarles de lo que se espera de ellos.

3. Aconsejarles sobre el ritmo de trabajo.

4. Dirigirse al grupo en su conjunto, no sólo individualmente.

5. Reforzar sus iniciativas de participación.

6. Continuar dejando mensajes al grupo aunque no participen, pues ello no significa que no los lean.

7. Dejar claro desde el principio cuales van a ser sus tareas.

8. Ir dando pequeños plazos para la realización de los ejercicios.

9. Dar información cuantitativa sobre los trabajos pero especialmente cualitativa, pues ello les aporta más información y les ayuda a mejorar.


4. LAS TAREAS DEL ALUMNADO

El alumno/a no tiene por qué ser el objeto pasivo de un curso e-learning, al contrario, podemos negociar con ellos hasta donde sea posible, los objetivos a alcanzar, observándoles que deberán conseguirlos por lo que deben ser lo más objetivos y realistas posibles.

Así mismo, el tipo de alumnado al que se dirija el curso va a determinar otros muchos aspectos de su diseño, como el nivel de asistencia que puede darse en función de la distribución geográfica del alumnado, sus ocupaciones, etc.

Por su parte, el discente también debe aprender a trabajar en este tipo de plataformas, con las distancias que supone respecto a la enseñanza tradicional.

Las principales tareas del alumnado van a ser:

Establecer hábitos de trabajo diario: leer los nuevos correos, visitar el foro que haya abierto para participar en la valoración de las últimas aportaciones, descargar los últimos materiales que se hayan colgado, realizar los ejercicios propuestos en el tiempo establecido, seguir las recomendaciones del tutor, etc.

Trabajar individualmente: siendo conscientes de los aspectos verdaderamente importantes de la plataforma para aprender, sin perder demasiado tiempo en elementos que aunque vistosos y llamativos, sean superficiales. El tutor debe dejar claro que aunque este medio de formación pueda resultar más atractivo, requiere igualmente esfuerzo preparatorio de la materia, por lo que no hay que olvidar ser disciplinado y dedicar un espacio y un tiempo en la jornada diaria a su asimilación.

Trabajar en grupo: entre las múltiples posibilidades que aporta este modelo de formación, está la de trabajar en grupo con compañeros/as sin importar su localización geográfica o sus limitaciones horarias. Este hecho, sin embargo, requiere de pautas muy claras por parte del docente para que todos contribuyan al trabajo en grupo y ello supone grandes dosis de disciplina e iniciativa por parte del alumnado.

5. LA EVALUACIÓN EN E-LEARNING

La teleformación permite optar por nuevas formas de evaluación pero requiere hacer especial hincapié en:

La evaluación continua, ya que deberemos evitar a la mayor brevedad posible las desviaciones del alumnado respecto a los objetivos perseguidos.

Así mismo, resulta de enorme importancia para el desarrollo de los contenidos, conocer los conocimientos previos del alumnado con relación a la materia en una evaluación inicial que puede servir finalmente para comprobar los conocimientos que han adquirido respecto a lo que sabían en un comienzo.

Dentro de esta nos centraremos especialmente en dos aspectos:

- Si el proceso enseñanza-aprendizaje ha sido el esperado y se han cubierto los objetivos planteados.

- Si el alumnado ha alcanzado las metas previstas.

Para lograr esto habremos de centrarnos en:

El número y calidad de las aportaciones del alumnado así como su participación en las actividades planteadas, no olvidemos que en la modalidad e-learning los aprendizajes se van construyendo día a día y gracias a las aportaciones de cada uno de los participantes.

La resolución de las actividades individuales de cada una de las unidades trabajadas, que serán valoradas cuantitativa pero especialmente cualitativamente, de modo que el alumno/a pueda seguir mejorando.

La autoevaluación final, basada en el conjunto de evaluaciones realizadas a lo largo del curso, que permitirán tener una valoración del curso. Para realizarla el alumnado se basará en los parámetros indicados a comienzos de curso y tendrán así mismo en cuenta las valoraciones cualitativas recibidas por parte del tutor/a a lo largo de las distintas actividades desarrolladas.


6. CONCLUSIONES

La formación on line, a través de programas e-learning está tomando gran auge en nuestros días. El ritmo ajetreado de vida y las múltiples situaciones personales hacen que muchas personas recurran a la teleformación como una alternativa a sus deseos de formación inicial o continua. Obviamente, este modelo ofrece unas características metodológicas que difieren del modelo tradicional de enseñanza, desde los materiales didácticos hasta los espacios, cosa que repercute en las tareas que tanto docentes como discentes habrán de desempeñar.

Sin embargo, las enormes posibilidades que ofrece este medio, con el que se pueden eliminar las barreras para personas discapacitadas, unir comentarios de individuos muy distantes geográficamente, trabajar en grupo con un mismo interés, romper con las limitaciones temporales y espaciales, aprender de manera interactiva, etc. la muestran como la educación del futuro, y la promoción por parte de las administraciones públicas de la Escuela 2.0 no hace sino alentar a quienes desean trabajar y formarse en una escuela de futuro, abierta a Europa.



7. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

i CORNIDE M. ELENA (2007): Realización de tutorías en e-learning. Madrid. Forem.



o Álvarez, I.F. (2009). La importancia pedagógica y social del periódico escolar. Quaderns Digitals, septiembre.

o Aula virtual del Instituto Cervantes: URL: http://ave.cervantes.es

o Crook, Ch. (1998). Ordenadores y aprendizaje colaborativo. Madrid: Morata

o Novak, J. y Gowin, D. (1988). Aprendiendo a aprender. Barcelona: Martínez Roca.

o Rowntree, D. (1994). Preparing materials for open, distance and flexible learning. London: Kogan Page.






- 8 -