LA EDUCACIÓN  PLÁSTICA EN EL DESARROLLO DE ALUMNOS CON NNE

 

 

                                                             Gabriela Vera Lluch.

                                                             Emma Arocas Sanchis.

 

           

 

 

Introducción.

 

 

            Desde que en la década de los noventa se definió a los alumnos con NEE como colectivo que requería adaptaciones significativas en su propuesta curricular o bien adaptaciones en los medios para acceder al currículo: materiales, sistemas de comunicación…o bien adaptaciones de los dos tipos, han sido muchas las aportaciones sobre propuestas concretas de atención educativa de este alumnado.

 

             La investigación más reciente y también la experiencia de los profesionales, se han centrado mucho más en analizar posibilidades de adaptación en áreas instrumentales como lenguas o matemáticas y también diseñar y poner a prueba diversas tecnologías de ayuda. Sin embargo no son frecuentes los estudios que analizan propuestas curriculares en el área de plástica para este colectivo de alumnos.

 

            En este artículo nos proponemos  en primer lugar, analizar y describir los beneficios de la educación plástica y visual para los alumnos con NEE, para después llegar a presentar una propuesta concreta de actuación  a la que denominamos Taller de cerámica aplicado a diversas NEE.

 

 

 

               El área de plástica y las NEE.

 

            La plástica es una forma de representación a través de la cual el alumnado expresa lo que va conociendo de su entorno y aquello que surge en su mundo interior. Es pues, un medio  para conocer e interpretar la realidad que resulta fundamental en la formación de cualquier persona y que es especialmente útil  para el alumnado con NEE.

 

 Junto a esto, además de ser un instrumento de representación de la realidad cualquier código visual puede actuar como un poderoso sistema de comunicación  que para algunos alumnos con necesidades especiales resulta mucho más efectivos que otros sistemas de comunicación como son los verbales.

  

            La educación plástica y las formas de comunicación y representación visual, ayudan a los niños a  desarrollar su capacidad de percepción. El alumno recibe del exterior estímulos e informaciones que provienen de su entorno

natural, cultural y artístico, y que originan unas representaciones mentales de interpretación personal.

 

             Todos tenemos un bagaje de sentimientos, imaginaciones, emociones e ideas previas, que mediatizan la manera de percibir y que interrelacionan  con los estímulos, dando como resultado la manera  en que el niño vive y percibe el mundo que lo rodea.

 

            La expresión plástica, es el resultado de un proceso mental, una interiorización. El niño observa, identifica, clasifica y ordena, pasa esta información  por el tamiz de su mundo interior y la comunica reflejándola tal y como se ha  apropiado de ella. Este proceso le ayuda a construir su propio aprendizaje y lo hace significativo para el alumno. En casos de niños que no pueden  acceder a sistemas de comunicación verbales, la expresión plástica se convierte en un vehículo de autonomía, un vehículo para manifestar sensaciones y emociones que difícilmente podrían cultivar en otros lenguajes.

 

      La plástica puede considerarse un lenguaje  por utilizar códigos medios y

procedimientos propios que hacen posible la expresión, la relación y la creación de obras susceptibles de ser entendidas por otras personas.

  

            La función expresiva de la plástica es esencialmente emisora, puede o no tener receptor o incluso puede que el receptor haga una interpretación mas o menos diferente de lo que pretendía expresar el emisor.

 

            La expresión plástica se tienen que adaptar al ritmo, a las capacidades y a las posibilidades particulares de cada alumno y es labor del profesor facilitar los procesos de aprendizaje y asesorar sobre las técnicas y materiales mas adecuados.

 

            Cabe destacar también el carácter lúdico que comporta la creación plástica, la satisfacción personal que proporciona el desarrollo de la creatividad  y que permite disfrutar del propio trabajo y ello conduce a reforzar todo el proceso.

 

             Entre las diferentes beneficios de la educación plástica para el alumnado con NEE, la actividad cerámica muestra excelentes posibilidades, ya que se centra en la percepción visual y táctil como elemento motivador.

 

            Aunque la actividad cerámica puede considerarse una ciencia que incluye multitud de campos, científicos, técnicos y artísticos; hay muchas actividades que se pueden llevar a cabo  en un centro educativo, y se pueden adaptar  a las diferentes edades  y capacidades de los alumnos, respetando las diferentes etapas evolutivas, pero sobre todo, la individualidad frente al grupo.

 

      Resulta muy motivador para los alumnos, ver su obra acabada como un producto definitivo, pero el proceso para conseguir este producto final implica un protocolo de actuación, el aprendizaje de algunas técnicas y procedimientos que hay que seguir paso a paso, lo que va despertando su interés y su compromiso, para conseguir su obra terminada, y todo este proceso favorece su autoestima.

      

 

 

            Cuando la actividad cerámica se realiza a través de un taller, el la forma de organizar el trabajo propia de un taller implica asumir normas (limpieza orden seguridad.) y  trabajar en equipo, todo ello fomenta valores de respeto de aceptación de los demás tan beneficiosos para el alumnado con NEE, a la vez que fomenta el respeto a la naturaleza y al entorno social.

 

            A continuación presentamos una propuesta de taller de cerámica  diseñada para diferentes NEE. Pretendemos ofrecer algunas ideas sobre diversas posibilidades de actuación que podrían adaptarse a las necesidades específicas de cada alumno y a las condiciones del contexto escolar en que se encuentra. 

 

            Algunas de estas actividades podrían realizarse en los centros de específicos de Educación Especial. Otras son más adecuadas para el alumnado con NEE que se escolariza en centros ordinarios.

 

 

 

 

 

            Propuesta actividades taller de cerámica:

 

 

Necesidades derivadas de discapacidad visual.

 

 

             Durante mucho tiempo el alumnado con discapacidad visual, especialmente los ciegos no ha llegado a participar plenamente en las actividades del área de plástica. Con la aparición del Thermoform con el que es posible reproducir en relieve gráficos, dibujos y esquemas se abren nuevas posibilidades educativas para este colectivo que se encontraba en situación de clara desventaja respecto al alumnado con visión normal.

 

            Para el alumnado con discapacidad visual el modelado con arcilla ha demostrado resultar muy  beneficioso para llegar a adquirir códigos espaciales como sistemas de referencia con importantes posibilidades para representar la realidad y para actuar como sistema de comunicación con los otros.

 

            Trabajar y modelar la arcilla desarrolla el sentido del tacto necesario para comunicarse con el mundo exterior. Mediante el modelado, el alumnado con discapacidad visual mejora sus habilidades motrices, y cognitivas ya que resulta una vía más de conocer el mundo exterior y de representarlo mentalmente.

 

            Los niños más pequeños podrán modelar en principio objetos muy simples como bolas o “churros” y progresivamente ir aumentando la complejidad de sus modelados según avance su percepción del mundo que le rodea.

 

            Los conceptos matemáticos de grande, pequeño, formas geométricas (triángulo, círculo, etc. también pueden modelarse en le taller de arcilla.

 

            Las tres dimensiones aparecen en la cerámica con el modelado, y este se puede utilizar como elemento de apoyo para explicar los conceptos que se trabajan en las diferentes áreas. Cualquier nuevo aprendizaje puede apoyarse en el trabajo manual y ser representado plásticamente.

 

 

 

 

            Necesidades derivadas de  discapacidad motriz

 

              

 

               El alumnado con limitaciones en el control postural de los movimientos que afecta a sus posibilidades de manipulación de coordinación general y de desplazamiento muestra en general dificultades importantes para progresar en su formación visual y plástica.

 

            La discapacidad motriz, con frecuencia tiene una repercusión importante en las posibilidades de estos alumnos para relacionarse e interactuar con el medio que le rodea debido a los poderosos obstáculos que le impiden experimentar mediante la manipulación para conocerse mejor a sí mismo y a su entorno, por esta razón resulta fundamental para su desarrollo adaptar las actividades del área de plástica a sus posibilidades motrices y las actividades de cerámica pueden ser un recurso muy útil para conseguir este propósito.

 

            Mediante la actividad cerámica, el alumnado descubre su sentido del tacto, y ello le permitirá poder discriminar y conocer la temperatura de los objetos, el estado húmedo o seco, o la dureza y las texturas de todo un mundo por descubrir.

 

            En el taller de cerámica se deberían programar diversas actividades adaptadas a las necesidades y posibilidades motrices de este alumnado.

 

             Algunos ejemplos pueden ser los siguientes:

 

·        Actividades para la disociación segmentaria de la mano: golpear la arcilla (con o sin ayuda) amasar y presionar el barro.

·        Ejercicios para empezar a utilizar correctamente el movimiento de pinza usando los dedos pulgar e índice: modelar pequeñas bolitas con arcilla, alisar la superficie de pequeños cuencos, etc

·        Decoración de azulejos, realizada con lápices de colores vitrificables.

·        Actividades para mejorar la prensión de las manos: Realización de relieves, trabajados con texturas, realizadas mediante impresión en la superficie del barro de elementos como conchas, hojas, ramitas, cartones ondulados, tejidos con diferentes texturas… Sobre la superficie del barro, también se puede gravar o dar relieve a uno o mas motivos y juntarlos realizando una composición conjunta.

 

 

 

   Necesidades derivadas de discapacidad cognitiva o de trastornos graves en la comunicación.

 

 

            El alumnado con dificultades más importantes que afectan su desarrollo general, también puede beneficiarse de participar en un taller de cerámica.

 

            Por medio del modelado estos alumnos pueden aprender a explorar el mundo exterior y a captar las proporciones de los objetos en el espacio.

 

            Con estos alumnos la actividad cerámica la actividad cerámica puede centrarse en proporcionar diversas experiencias con el material: aplastar, enrollar y manipular la arcilla para descubrir que en principio es frágil de moldeable y que llega a transformarse en una sustancia dura como una piedra.

 

             Algunas actividades cerámicas posibles pueden ser:

 

            Ejercicios de texturas, sobre plancha de barro mediante impresión      

            Modelado mediante presión con bolitas y churros de barro.

              Construcción de volúmenes a partir de su desarrollo, cortando y uniendo planchas de barro.

            Decoración de piezas con engobes.

               Decoración de azulejos o de loza con colores vitrificables aplicados con lápices o pincel, dibujados directamente o utilizando estarcidos.

            La propuesta de actividades de taller de cerámica que se ha presentado es solo una muestra de otras muchas actividades que resultan beneficiosas para el alumnado con NEE. Lo mas importante es seleccionar las actividades en función de las características de cada alumno, tratando de conseguir su máxima participación en el taller.

 

            REFERENCIAS:

 

 

DRAKE,K   (1972): Cerámica sin torno.  Buenos Aires. Kapelusz.

 

HARLEY,D. (1978): Cerámica creativa.  Barcelona CEAC.

 

 

 

PEREZ BERMUDEZ, C. (2000): Lo que enseña el arte, la percepción estética de Arnheim. Valencia. Publicacions de l’ Universitat de València.

 

WOODY ELSBETH,S. (1986): Cerámica a mano. Barcelona. CEAC