INSTITUTO SUPERIOR PEDAGÓGICO MANUEL ASCUNCE DOMÉNECH.

FACULTAD DE FORMACIÓN DEL PROFESOR GENERAL INTEGRAL DE SECUNDARIA BÁSICA.

El modelo de Profesor General Integral de Secundaria Básica. Esbozo teórico y diagnóstico del nivel actual.

Autores: M.Sc. Alberto García Gutiérrez (1)

M.Sc. Lourdes Díaz González (2)

M.Sc. Oscar Paz Gómez (3)

De los autores:

  1. Es Licenciado en Educación especialidad de Historia (1979). Master en la Enseñanza de la Historia (2002). Tiene extensa experiencia como profesor de Psicología y Pedagogía. Posee la categoría docente de asistente. Investiga sobre la formación y el desempeño del Profesor General Integral de Secundaria Básica. Es profesor del Instituto Superior Pedagógico Manuel Ascunce Domenech. Ciego de Ávila. Cuba.

  2. Es Licenciada en Educación especialidad de Historia y Ciencias Sociales (1982). Master en la Enseñanza de la Historia (2002). Tiene extensa experiencia como profesor de Historia y de Didáctica. Es profesora auxiliar. Investiga sobre la formación y el desempeño del Profesor General Integral de Secundaria Básica. Es profesora del Instituto Superior Pedagógico Manuel Ascunce Domenech. Ciego de Ávila. Cuba.

  3. Es Licenciado en Educación especialidad Educación Laboral y Dibujo Técnico (1986). Master en Educación Superior (1996) Tiene una basta experiencia como Profesor de Dibujo Técnico, Metodología de la Investigación y Didáctica de la Educación Superior. Posee la categoría docente de asistente. Investiga en la Enseñanza Asistida por Computadoras en las asignaturas de Expresión Gráfica de las Ingenierías y en Métodos de Enseñanza. Es Profesor de la Universidad de Ciego de Avila. Cuba.

Resumen:

La aparición en la educación Secundaria Básica de la figura del Profesor General integral plantea ante las universidades pedagógicas los problemas relacionados con su modelo y desempeño profesionales. La realización de estas tareas puede fundamentarse teóricamente en un sistema de competencias pedagógicas que ya ha permitido determinar los objetivos de la carrera y realizar el diagnóstico del desempeño actual del docente; esto último ha facilitado identificar la brecha que separa, en el momento presente, el desempeño de los profesores del ideal de PGI.

Summary:

The appearance of the general integral teacher in Secondary Schools establishes to pedagogical universities the problems related to its behaviour and professional role. The accomplishment of this task may be theoretically accomplished by a system of pedagogical competences which has aloud to determine the carrier objectives and to develop the diagnostic of the teaching behaviour, facilitating the identification of the breach that separates, at present time, the teaching behaviour and the ideal of general integral teacher we want to form.


Introducción:


A través de la historia, en lo más progresista de la pedagogía, siempre se puede encontrar cierta tendencia a lo integrador. La pedagogía socialista a partir de la concepción del mundo que la sustenta y del ideal de hombre que se plantea formar, es integradora; pero esta esencia no había sido suficientemente analizada desde el punto de vista del modo de actuación del maestro ni tampoco se había concretado en un modelo de profesional lo que no dejaba de constituir una necesidad sobre todo para la Secundaria Básica donde, a diferencia de la escuela primaria, el mismo educando ha estado, tradicionalmente, dirigido por muchos educadores; sin embargo el presente curso 2003-2004 quedará en la historia como el primero en que las Secundarias Básicas cubanas organizan sus matrículas en pequeños grupos de 15 alumnos atendidos por un profesor que se responsabiliza con su formación y con todas las asignaturas excepto Inglés y Educación Física(Profesor General Integral).

Las características del proyecto ya han sido suficientemente divulgadas así como las ventajas que contiene en cuanto a lograr verdadera coherencia en las influencias educativas con que interactúa el adolescente y eficiencia en el trabajo diferenciado con los alumnos. También ha sido tratado con amplitud en distintas oportunidades el decisivo papel que desempeñan en el proyecto los medios audiovisuales y la informática; pero debe reconocerse que las ciencias pedagógicas aún tienen que resolver los aspectos teóricos relacionados con la consolidación del modelo de profesional que reclaman las tareas que debe acometer el Profesor General Integral (PGI) así como el análisis profundo de su modo de actuación pedagógico. Todo lo anterior le concede novedad a los resultados científicos que al respecto se están alcanzando por investigadores del Instituto Superior Pedagógico (ISP) de Ciego de Ávila y constituyen, de manera sintetizada, el contenido del presente trabajo.

Aquí se esbozan las ideas fundamentales que se proponen para diseñar el modelo profesional del PGI. Debe aclararse que las proposiciones están sustentada en los presupuestos teóricos que aporta una fuerte tendencia pedagógica desarrolladora, contextualizadora e integradora que durante los últimos años ha venido ganando terreno en el país impulsada por autores como Rita Marina y Carlos Álvarez de Zayas (1997 y 1999 respectivamente), Doris Castellanos Simón (2002), Margarita Silvestre (2002), José Zilberstein (1999) (entre otros) y que está representada, en Ciego de Ávila, por Ramón Pla López (1998, 1999, 2001, 2003).

Resultará beneficioso señalar que en esta provincia, desde finales de los años 90, se venía trabajando para diseñar un modelo de maestro capaz de desempeñarse integradoramente, esto ha permitido contar ya con el diagnóstico del modo de actuación del profesor de Secundaria Básica desde una perspectiva integradora, lo que sin lugar a dudas permite identificar lo que falta para alcanzar el modelo de PGI deseado; por su importancia, se incluye, en este material una síntesis de ese diagnóstico.





Desarrollo:

De acuerdo con las intenciones planteadas en los párrafos anteriores debe empezarse por reconocer que el plan de estudio propuesto por el Ministerio de Educación para la formación del PGI se inicia con una reseña que caracteriza de forma general el tipo de profesor a que se aspira y que incluye además los objetivos generales que debe lograr el estudiante en cada año de la carrera, a partir de esta plataforma los autores del presente trabajo proponen cómo avanzar hacia un modelo cohesionado alrededor de determinadas competencias profesionales inherentes al educador, y para eso han procedido de la siguiente forma:

Primero: Caracterización del modo de actuación para el cual debe plantearse el modelo.

El modo de actuación del profesor de Secundaria Básica debe ser integrador y científico como integral es la realidad y científico debe ser el método de su conocimiento. Y debe ser así porque es- en última instancia- el intercambio del sujeto (en este caso el adolescente)con la realidad lo que educa, por lo tanto si los arreglos pedagógicos y didácticos que hacemos atomizan la realidad, limitamos la efectividad del mencionado intercambio.

¿Qué se debe integrar?

Se deben integrar los factores formativos del adolescente, a saber: el factor social (familia, grupos de coetáneos, tanto los informales como los escolares, la comunidad), el factor individual en su aspecto psicológico y todo el sistema de actuaciones del adolescente dirigido por la escuela donde el elemento fundamental lo constituye el currículo.

Además es imprescindible la integración de los componentes del proceso de enseñanza- aprendizaje, tanto los personales (profesores y alumnos), como los didácticos (objetivo, contenido, métodos, medios, evaluación y formas organizativas). Aunque las relaciones entre estos componentes han sido bien develadas por la ciencia y se explican ampliamente en la literatura: lo que se pretende en esta concepción es que la perspectiva integradora recorra todos los componentes y les proporcione coherencia a partir de integrar en el contenido de la enseñanza, al conocimiento, las habilidades, los sentimientos y los valores, lo cual conduce a la necesidad de ampliar las fuentes de dicho contenido e incluir como parte de ellas a los contextos donde el alumno entra en contacto con la realidad y que ya han sido mencionados en el párrafo anterior.

Todo esto exige que el PGI diseñe el proceso formativo de sus 15 alumnos comenzando por la determinación de objetivos integradores que al menos tengan en cuenta el carácter holístico del contenido a que debe estar enfilado el proceso y que a su vez está determinado por objetivos sociales.

Segundo: Determinación de las principales competencias profesionales que requiere el desempeño del PGI para lo cual se realizaron las siguientes acciones:

1.- La comparación analítica de la teoría sobre las competencias para el desempeño pedagógico integrador (Pla López, 2003) con las exigencias que el nuevo modelo de Secundaria Básica plantea al PGI.

2.- La consulta de directivos de la Secundaria Básica y de profesores de experiencia en ese nivel educacional.

3.- La particularización de las competencias al caso del profesor de Secundaria Básica.

4.- Reformulación de las competencias de acuerdo con los ajustes que requiere su particularización a la Secundaria Básica:

Tercero: Determinación de un objetivo para cada competencia al nivel del egresado (quinto año) estos objetivos constituyen la esencia del modelo del profesional.


Cuarto: Determinación de los objetivos para cada año de la carrera mediante un proceso de gradación ascendente desde el 1er año hasta el 4to utilizando como modelo para la aproximación los objetivos del 5to año; se utilizan como fundamentos para la graduación las exigencias que las competencias profesionales hacen a la preparación del docente y la determinación de las regularidades del diagnóstico de entrada de los estudiantes a la carrera durante los dos últimos cursos (2002-2003 y 2003-2004).


Objetivos del quinto año de la carrera (solo se incluyen estos por razones de espacio.

1.- Demostrar conocimientos sólidos e integrados sobre las disciplinas de la Secundaria Básica al nivel inmediato superior(preuniversitario), conocimientos políticos profundos y pedagógicos sobre la educación de los adolescentes así como el dominio de las acciones necesarias para obtenerlos y actualizarlos mediante la comprensión de bibliografía científica, el análisis de la realidad social y escolar en particular y el procesamiento de la información a un nivel profesional gracias al logro de una adecuada motivación y satisfacción por la obtención de conocimientos y el enriquecimiento espiritual en general.


2.- Diseñar estrategias educativas y actividades particulares del proceso pedagógico con enfoque integrador, contextualizado y desarrollador a partir de la realización del diagnóstico y sobre la base de la correcta disposición de los componentes personales y no personales del proceso así como de la estructuración espacio-temporal del proceso al nivel de grupo escolar ( esto último se refiere fundamentalmente a los horarios), realizado todo con la motivación que debe emanar del conocimiento de su importancia como educador y de la responsabilidad social que asume.



3.- Conducir el proceso de enseñanza-aprendizaje con gusto y satisfacción y con arreglo a lo previamente diseñado, sin excluir la necesaria flexibilidad que las características del propio proceso le imponen, demostrando dominio de la comunicación educativa, destrezas ejecutivas, serenidad y celeridad para la toma de nuevas decisiones como recursos para propiciar un aprendizaje integrador, contextualizado y desarrollador del adolescente como plataforma para la formación plena de la personalidad.


4.- Dirigir con enfoque pedagógico y con la satisfacción que le debe propiciar el estar consciente de las hermosas intenciones que lo mueve, la integración de los contextos grupo escolar, familia y comunidad en función de la educación de la personalidad del adolescente en la dirección de un ciudadano culto, laborioso, responsable, revolucionario y patriota.


5.- Investigar, a partir del planteamiento de problemas científicos resultantes del diagnóstico, la caracterización y el conocimiento en general de las circunstancias en que se realiza el proceso pedagógico, soluciones que contribuyan al perfeccionamiento real de las condiciones objetivas y subjetivas en que se produce la educación de los adolescentes.

Cada uno de estos objetivos se desglosa en un sistema de logros profesionales, manifestados en el modo de actuación, que debe evidenciar el docente para considerarse competente (indicadores).


Diagnóstico del nivel de desarrollo actual del desempeño integrador del profesor de Secundaria Básica.

Aquí se expone solo una síntesis, del diagnóstico del modo de actuación del profesor de Secundara Básica elaborado con información recogida durante los meses de octubre de 2003 a marzo de 2004 mediante la aplicación de un Cuestionariode evaluación de las competencias profesionales para el docente de Secundaria Básica (Pla López, 2003)

Esta síntesis del modo de actuación actual puede servir para comparar con el ideal que plantean los objetivos del quinto año y por esa vía tener una visión general de la brecha que separa a la realidad actual del ideal planteado.

Breve síntesis del diagnóstico.

Cultura general y posibilidades personales para actualizarla.

Los docentes dominan el programa que impartían hasta el curso 2002-2003 y la disciplina de que son especialistas. Poseen un sistema de conocimientos muy incompleto sobre las disciplinas del área del conocimiento y más incompleto aun con relación a los saberes básicos del nivel.

Se aprecia aceptable preparación pedagógica y didáctica general; pero no suficientemente actualizada en cuanto al enfoque desarrollador, contextualizado e integrador.

Se evidencia dominio de la problemática económica, social, política y cultural en general en los ámbitos nacional e internacional.

Diseño del proceso.

En el diseño de las unidades y clases por parte de los docentes no es influyente el diagnóstico de los contextos de actuación ni de los adolescentes. En esto influye la falta de la necesaria preparación tanto en las estructuras encargadas de la orientación metodológica como en los maestros, pues ni unos ni otros parten del diagnóstico para determinar los objetivos. Se aprecian reminiscencias de la tendencia histórica a formular los objetivos antes de haberlos determinado conscientemente, lo cual es evidencia de formalismo en el proceso.

Se observan avances en la selección del contenido con criterio integrador porque se intenta integrar los conocimientos, las habilidades, los valores y las asignaturas del currículo; pero subsisten deficiencias que tienen su base en debilidades relacionadas con la preparación cultural y metodológica.

Un por ciento considerable de los docentes no piensa en los métodos cuando se diseñan las unidades y las clases.

La evaluación de la clase no se diseña, y de manera muy imprecisa se diseña la de la unidad. La evaluación no se concibe en sus relaciones dentro del proceso sino como algo especial. La clase frontal es la forma organizativa casi absoluta. El trabajo de los alumnos en subgrupos se diseña en menor medida. Subsisten deficiencias para concebir a la clase como sistema de tareas y a la unidad como sistema de tareas desde el punto de vista del cumplimiento del objetivo parcial y de la secuenciación del contenido y como sistema de clases desde el punto de vista didáctico organizativo.

Conducción del proceso de manera integradora.

Se constatan deficiencias en la orientación hacia el objetivo, en el tratamiento integrador del contenido por razones antes expuestas, en la activación de los procesos mentales y/o físicos de los alumnos, en el logro del clima emocional conveniente. La explicación del profesor es coherente. El diálogo se centra fundamentalmente en el profesor y el alumno y en el se aprecian dificultades en la formulación de preguntas las cuales no conducen al desarrollo lógico del alumno.

Competencia para la integración de los factores sociales que intervienen en la educación.

Se aprecia un predominio de la reunión de padres como vía de orientación a la familia y una mayor aparición en ellas de temas relacionados con el desempeño pedagógico de los adultos en el seno familiar, aunque todavía quedan profesores que dan a estas actividades un enfoque totalmente administrativo.

La visita a la residencia de los alumnos es la vía de orientación familiar que por la frecuencia de su uso ocupa el segundo lugar.

Competencia científico investigativa.

Como regularidad los docentes no identifican el perfeccionamiento del proceso como una tarea suya, lo conciben como una tarea exclusiva de las llamadas estructuras superiores sobre todo de la dirección del Ministerio de Educación.

Solo se domina la metodología de la investigación educacional de forma parcial, no sistematizada.

La Secundaria Básica avileña necesita, para cumplir su cometido, de la elevación del nivel profesional de sus docentes en las siguientes direcciones:

Competencia cognoscitiva.

Competencia para la planificación y diseño creadores del proceso pedagógico.

Competencia para la conducción del proceso pedagógico.

Competencia para la integración de los factores sociales que intervienen en la educación.

Competencia científico-investigativa.


Conclusiones:

La formación del PGI puede partir de la determinación de objetivos que respondan a las competencias profesionales arriba señaladas.

El diagnóstico de los niveles de desempeño alcanzados por los docentes se convierte en tarea imprescindible para poder organizar los procesos de formación y superación del PGI de Secundaria Básica y el que se ha realizado en la provincia de Ciego de Ávila evidencia que, al comenzar la aplicación del nuevo proyecto, no existe total idoneidad en los docentes para conducir con total efectividad el proceso de enseñanza aprendizaje de acuerdo con el alto nivel de integración cultural que, ahora se requiere en el profesor.

















BIBLIOGRAFÍA.

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PLA LÓPEZ, RAMÓN. Concepción didáctica integradora del proceso de enseñanza-aprendizaje. Material del curso de diplomado para profesores de ciencias sociales. -- Ciego de Ávila, 1998.


-----. Cuestionario de evaluación de las competencias profesionales para el docente de Secundaria Básica. -- Instituto Superior Pedagógico Manuel Ascunce Domenech, 2003. (material digitalizado).

-----. Influencia de una concepción didáctica integradora en el modo de actuación del docente de Ciencias Sociales. -- Informe de investigación al evento pedagogía ’99.

-----. Influencia de una concepción didáctica integradora el modo de actuación profesional de los docentes de ciencias sociales. -- Ponencia presentada en Pedagogía 99. La Habana, 1999.


-----. Modelo del profesional de la educación basado en competencias para asumir las tendencias integradoras de escuela contemporánea. – ISP Manuel Ascunce Domenech, Ciego de Ávila, 2003. – Documento digitalizado.

-----. Perfeccionamiento del modo de actuación del docente. -- Folleto. -- Curso Prereunión, Pedagogía 2001, Ciego de Ávila.


SILVESTRE ORAMAS, MARGARITA. Hacia una Didáctica desarrolladora / Margarita Silvestre Oramas, José Zilberstein Toruncha. – La Habana: Ed. Pueblo y Educación, 2002.

ZILBERSTEIN TORUNCHA, JOSE. Didáctica integradora: ¿qué categorías deberá asumir?. – p. 21-25. -- En Revista "Desafío Escolar". – Año 2, Vol. 1 -- La Habana, ene.-feb. 1999.